La vida en la ciudad es un balcón
La vida en la ciudad es un balcón. Una tierna soledad, rodeada de vidas ajenas, que pasa desapercibida. Cercana al mundo y al mismo tiempo alienada por un flojo barandón. Tan propia como ajena y tan invisible como casual. Es incesante como es turbulenta. Y si te detienes a mirarla en un segundo te ves envejecer.
