Identidad

Nómada

Una vez más me lleva una ola a asentarme en un nuevo lugar. Son olas que me mueven entre países cada 4 o 5 años. Desde que tengo memoria, mi entorno, mi realidad, se reinicia cada 4 o 5 años. Todo lo que construyo, a quienes conozco, a quienes aprendo a amar, todo cede ante el nuevo mundo, las montañas que vienen.

La vida en la ciudad es un balcón

La vida en la ciudad es un balcón. Una tierna soledad, rodeada de vidas ajenas, que pasa desapercibida. Cercana al mundo y al mismo tiempo alienada por un flojo barandón. Tan propia como ajena y tan invisible como casual. Es incesante como es turbulenta. Y si te detienes a mirarla en un segundo te ves envejecer.

Extranjero

Extranjero

Nunca me he sentido más costarricense que en el extranjero. Con más de 20 años de vida he vivido acaso 10 en mi país. Y al mismo tiempo que no me siento como un verdadero costarricense en mi propia tierra, cuando estoy en tierra ajena, me acojo al retatro de mi patria perdida.