Caladas
Si cada calada es un minuto menos de vida,
y cada segundo vale 1.
Al final del camino,
¿Me aperrentiré más
de los cigarros que no fumé,
de los poemas que no leí,
de las fiestas a las que no fui
o de los corazones que no conquisté?
Si cada calada es un minuto menos de vida,
y cada segundo vale 1.
Al final del camino,
¿Me aperrentiré más
de los cigarros que no fumé,
de los poemas que no leí,
de las fiestas a las que no fui
o de los corazones que no conquisté?
¿Por qué no hay nadie en los balcones
de esta ciudad infinita?
¿Y quién puedo ser?
si no sé lo que quiero,
si no encuentro en el mundo
una manta, un abrigo,
un techo que sea mío.
Desearía que el pan se quedara un poquito más
de tiempo caliente.
En este film se puede apreciar un temor latente al menos desde un punto de vista masculino a la fragilidad y vulnerabilidad en las relaciones heterosexuales. Si partimos de la propia presentación del personaje de Bear, el cual se muestra como un hombre tímido, con mucha sensibilidad y necesidad de afecto; con esto no se pretende justificar las acciones posteriores del personaje al conocer la funciona del One Wish Willow, simplemente se pretende indagar sobre las acciones de este con Nikki.
Árido viento nórdico,
proveniente de un gélido
valle lejano.
Huyendo de la adventa primavera.
A veces creo que escribo aquí porque no tengo a quién hablarle; no hay a quién le interesen mis reflexiones vagas y superficiales, sin ánimos de despreciarlas, pero sé que lo son. Es bonito, también, saber que no necesito nadie a quién contarle todo; porque el lector o lectora imaginarios a quiénes hablo son en parte ilusión y potencial.
Constantemente me siento a la espera de algo. Muchas veces es tangible; vivo preparándome para evaluaciones, entregas, exigencias… Otras veces es más una respuesta, un mensaje, una confirmación (o negación). Pero las demás veces, cuando en realidad no está pasando nada, y la vida en ese instante no deriva en nada, sigo sintiendo una ansiedad, una espera; constantemente pendiente de algo que ni sé que es ni llegará jamás.
Y su muerte fue mucho menos poética.
No fue una tarde otoñal en Lisboa.
No se esfumó, ni hubo misterio.
No se encontró el profesor con su piso vacío.
A veces me olvido de que puedo crear. Siento que paso mucho tiempo consumiendo, escuchando, viendo, prestando atención… Quisiera tener más disciplina creativa; pero la disciplina no se desea, se trabaja como un músculo a fortalecer. En parte por esto mismo es que existe sétimo saco, como inspiración creativa y espacio donde puedo crear un poco más; sentir libremente un poco más.