Rodar
Alegría virtual de la actividad,
aventura del instinto animal,
la supervivencia que insta a continuar,
¿está la felicidad en el incesante rodar?
Sueño en playas paradisíacas,
con almas amigas, con placeres frescos.
No son plenos u objetivos,
tampoco distracciones vacías…
pero ¿felicidad?,
¿lo que se llama felicidad?,
no la hallo en las islas perdidas.
Ni en los aterdeceres veloces del fin del verano.
Ni en las montañas doradas que esconden el horizonte.
Ni en las noches de sudor y pieles.
Ni en las bibliotecas infinitas.
No es el tesoro enterrado de los piratas.
No es la X que marca en el mapa.
Quizá, en vez, el mapa mismo.
Quizá es el camino no recorrido.