El Determinismo en Política
En estos últimos días se ha mostrado por medio de encuestas que el partido de la continuidad encabeza dicha lista y que no existe ninguna otra alternativa a esta resolución. Una cuestión que debemos tener en consideración es que no se están observando otras perspectivas y lo que se pretende hacer por medio de este breve ensayo es darle una nueva visión a lo que los medios populares, encuestas y propaganda de vallas y banderas no nos quieren otorgar para poder obtener un mejor entendimiento de nuestras opciones políticas y cómo las encuestas en el pasado han reflejado desde sus análisis previos a las elecciones en contra de los resultados obtenidos en las urnas.
Primeramente, parto de un par de conceptos necesarios para comprender lo que se pretende expresar por medio de este texto. El determinismo, como lo expresa (Machado, 2020):
En cambio, como conexión constante y unívoca, el término “determinación” implica la relación entre eventos tanto reales como ideales en una línea de tiempo bien definida. En este sentido, el determinismo supone la existencia de líneas unívocas de sucesión temporal para todos los sucesos que conforman la historia del universo.
Expresa aquí Machado que este concepto refleja una no posibilidad de cambio de una sucesión de eventos en una línea de tiempo concreta, es decir, que hay un solo camino que se puede seguir sin tener alternativa alguna. Pero es necesario demostrar al menos con varios ejemplos de encuestas pasadas que la “supuesta” determinación de las encuestas realizadas en estas últimas semanas son un simple espejismo.
Lo que nos demuestra el periódico La República es lo siguiente:
“Y es que las empresas CID Gallup y Opol Consultores le dan a Laura Fernández, candidata de Pueblo Soberano, un apoyo de 41 % y 40,3 %, respectivamente, a la vez que otros candidatos no superan el 9 % de intención de voto.”
Básicamente dichas encuestas reflejan que el PPS no tiene la necesidad de preocuparse, debido a que dichas encuestas le están dando el gane definitivo en la primera ronda electoral.
Ahora bien, se requiere hacer una evaluación sobre las encuestas realizadas en las elecciones anteriores para confirmar si los resultados obtenidos posteriormente al primero de febrero han podido autentificar su eficiencia en mayor o menor medida. Con esto podremos comprobar si las estadísticas descriptivas de las encuestas nos otorgan una coherencia con la realidad del resultado de las votaciones realizadas por la ciudadanía costarricense.
Una de las contiendas que marcaron un antecedente no antes visto en las elecciones costarricenses fue la del 2014 con el rompimiento del bipartidismo tico, así lo denota (Fuchs, 2020):
En el 2014, Costa Rica vivió uno de los procesos electorales más atípicos de su historia. La contienda había sido dominada por tres candidatos que figuraban en los primeros lugares de las encuestas de opinión; sin embargo, un cuarto candidato que no lograba captar más del 10 % de la intención de voto en las encuestas —Luis Guillermo Solís, del Partido Acción Ciudadana (PAC)— repuntó de manera inesperada durante la primera ronda electoral. Desplazó a sus contendores y llegó a una segunda ronda sin contrincante.
Conforme a lo estipulado en el trabajo de Fuchs, la contienda electoral del 2014 obtuvo como resultado el gane del PAC frente a los 3 candidatos que poseían una amplia ventaja frente a un partido que no lograba superar el 10 % de la intención de voto. Una vez interiorizado lo que se planteó con anterioridad, las encuestas que capturan la intención de voto de los electores no son capaces de manifestar la realidad del resultado final.
Un elemento relevante por considerar es lo que nos expresa Orwell en su ensayo Propaganda y lenguaje popular:
Por descontado, el lenguaje popular no consiste solamente en ser coloquial y evitar palabras que den lugar a confusión. Está también la cuestión del acento. Parece evidente que, en la Inglaterra moderna, el acento culto de la clase alta es letal para cualquier orador que se dirija a un público amplio. (…) El segundo paso es tener la capacidad de hablarle al hombre de la calle con palabras que comprenda y frente a las cuales reaccione.
Este elemento es relevante para comprender el hecho de la popularidad del chavismo costarricense junto con toda la promoción de la continuidad. Esto puede explicar el alto porcentaje de intención del voto al PPS y que, por lo citado por Orwell, es una habilidad que da fortalecimiento a un partido político y muestre la ligera posibilidad de que el determinismo político se pueda manifestar en dicho aspecto.
Esto lo denota (Muñoz, 1981) brevemente:
Además, la presencia de líderes con un alto grado de poder personal ha fortalecido la existencia de grupos mayoritarios. Como prueba de la anterior afirmación, basta observar que con la muerte del doctor Calderón Guardia y de don Otilio Ulate, sus partidos han sufrido atomizaciones que han llevado a la formación de gran cantidad de pequeños partidos, algunos de los cuales tratan de formar la llamada “Unidad”, que en todo caso no ha podido coaligar todas las fuerzas de la oposición al partido Liberación Nacional, hoy en el Gobierno.
Con dicho ejemplo planteado se puede deducir que en gran parte los partidos políticos costarricenses se han movido por figuras de gran carisma que movilizan la masa popular. Esto nos deja claro que el peligro que presenta el continuismo se puede manifestar en la realidad por el carisma y lenguaje popular que ha sabido aplicar el gobierno jaguar en estos últimos 4 años.
Se puede concluir, con todos los datos expuestos previamente, que las encuestas realmente no han podido ser fiables cuando se contraponen con el resultado final de las votaciones recibidas válidas, al menos en las elecciones dadas en 2014 con el rompimiento del bipartidismo y con las elecciones del 2022 con el gobierno de Chávez, por lo que podemos deducir que lo expuesto por el continuismo no está escrito en piedra o determinado. Aunque tampoco esto vaya a significar que dicha resolución no es posible que se ejecute, debido a que la popularidad del gobierno jaguar por el lenguaje popular usado por el gobernante y el carisma que proyecta mediante esto le da un impulso importante al PPS. Por lo tanto, es necesario que el abstencionismo e indecisión de los electores puedan definir el rumbo de Costa Rica con su voto, el cual en estos momentos reflejan el cambio en las urnas de nuestro próximo gobernante.