Confesiones

A veces creo que escribo aquí porque no tengo a quién hablarle; no hay a quién le interesen mis reflexiones vagas y superficiales, sin ánimos de despreciarlas, pero sé que lo son. Es bonito, también, saber que no necesito nadie a quién contarle todo; porque el lector o lectora imaginarios a quiénes hablo son en parte ilusión y potencial.

A la espera

Constantemente me siento a la espera de algo. Muchas veces es tangible; vivo preparándome para evaluaciones, entregas, exigencias… Otras veces es más una respuesta, un mensaje, una confirmación (o negación). Pero las demás veces, cuando en realidad no está pasando nada, y la vida en ese instante no deriva en nada, sigo sintiendo una ansiedad, una espera; constantemente pendiente de algo que ni sé que es ni llegará jamás.

Crear

A veces me olvido de que puedo crear. Siento que paso mucho tiempo consumiendo, escuchando, viendo, prestando atención… Quisiera tener más disciplina creativa; pero la disciplina no se desea, se trabaja como un músculo a fortalecer. En parte por esto mismo es que existe sétimo saco, como inspiración creativa y espacio donde puedo crear un poco más; sentir libremente un poco más.

Nómada

Una vez más me lleva una ola a asentarme en un nuevo lugar. Son olas que me mueven entre países cada 4 o 5 años. Desde que tengo memoria, mi entorno, mi realidad, se reinicia cada 4 o 5 años. Todo lo que construyo, a quienes conozco, a quienes aprendo a amar, todo cede ante el nuevo mundo, las montañas que vienen.

Mosaico

Mosaico

Sobre el polvoriento y frío
mosaico colorido
me acuesto a leer y a llorar.
Leer como excusa, pues
para llorar no hallo razón.
Ni intento buscar,
ni me seco las lágrimas.
Lloro porque tengo derecho a hacerlo
Lloro porque nadie me ve.
Porque estoy solo y quiero estarlo.
Porque no hallo sosiego,
y no quiero buscarlo.

Viento

Espero un viento que me lleve al norte.
Un viento de esos que entran sin avisar,
por la ventana mal cerrada del salón,
por la cortina que ni aparenta detenerlo.